Diferencias entre el tuning y el repintado automotriz

Hoy en día, muchas personas no están satisfechas con el aspecto y el color de su vehículo, por lo que contratan a profesionales para devolverle su antiguo esplendor. El repintado y el tuning de automóviles son dos servicios que pueden utilizarse en estas situaciones. Si va a utilizar cualquiera de ellos en su taller, debe conocer las diferencias y los procedimientos a seguir.

Tuning

Mucha gente lo confunde con el repintado de automóviles, ya que ambos tienen el mismo objetivo: modificar el color de los coches para que se vean mejor. Aunque las distinciones son obvias a nivel técnico, el tuning va más allá del uso del color. La frase tunear deriva de la palabra inglesa tune, que significa alterar o afinar algo. Se refiere a la puesta a punto o el ajuste de un componente del coche, como las ruedas, los asientos, el sistema de audio, el motor o la suspensión.

Aunque las modificaciones en el exterior de la carrocería son más evidentes, el tuning puede realizarse en la mecánica del vehículo para obtener un rendimiento aún mayor. Este concepto apareció por primera vez en Europa, concretamente en Alemania, en los años 60 y 70, cuando el objetivo era emular a los automóviles de competición por motivos estéticos o utilitarios.

En el caso del color, el tuning implica la aplicación creativa de pintura, ya sea total o parcialmente. En este sector se valora mucho la preferencia del cliente y el servicio individualizado, mientras que el repintado se centra en el color del coche más que en su modificación. Si quiere utilizarlo en su taller, asegúrese de contar con un profesional que sepa aplicar la pintura de forma estética.


Repintado

El repintado de automóviles se centra únicamente en el color del exterior del vehículo, y su objetivo es reparar coches que han sufrido colisiones o devolverlos a su estado original. Es posible aplicar un repintado completo, aunque esto se considera dentro del tuning cuando se quiere cambiar el color y hacer algo único.

Cada coche tiene un código de color con el que sale de fábrica, y los fabricantes de pintura utilizan varios procedimientos para conseguir ese tono.

Ahora los coches se dejan en el exterior, donde están sometidos a diversos grados de decoloración causados por la lluvia, la radiación, el polvo y el granizo, entre otras cosas.

Si los proveedores de pintura siguen el código de colores del fabricante, lo más probable es que acaben con una pintura que no es la misma que la del automóvil en ese momento. Existen técnicas de aplicación que alivian este problema haciendo que la diferencia de color sea difícil de ver a simple vista. Hay procedimientos adicionales que permiten cambiar el color original al color del coche ajustando los tonos. En este caso, la igualación del color puede realizarse de dos maneras:

  • Técnicas de aplicación.
  • Cambios de color.

En las pinturas para automóviles se utiliza una sola capa (sistemas monocapa) o dos (color y barniz), que es la capa brillante y transparente que tiene el vehículo al final.

Las pinturas modernas presentan tres capas: un color base, una capa transparente o barniz y una tercera capa perlada, que da al acabado final efectos específicos.